Se mueve el tren
Una vez dentro del tren, ves su ojos brillar de emoción, tal vez por estar alli dentro de aquella cosa que Sebastian ve pasar a toda velocidad sobre el riel, cuando esta lejos aún.
El se desespera cuando el tren inicia su marcha a traves del corto recorrido que tiene nuestro querido tren. Sebastian reaccionaba diciendo su dulce frase: “Se mueve, se mueve…”. No creo poder, algun día, olvidar eso.

Al llegar al paradero de San Juan de Miraflores, el final del trayecto, Sebastian buscaba la forma de poder bajar del tren tan pronto como sea posible. Tenia que cogerlo del brazo para que no se me escapase tan pronto.

Al bajar, es se quedaba sorprendido por el lugar en el que estaba. Intentaba explorar el lugar mientras caminabamos hacia la salida para regresar de nuevo a casa.

